El primer volumen –de dos actualmente publicados- que recoge la narrativa en prosa del autor, principalmente entre 1905 y 1926. 
Cthulhu, creación más famosa de Lovecraft
Howard Phillips Lovecraft apenas vivió 50 años en la misma ciudad que lo vio nacer, Providence (Nueva Inglaterra). Debido a su debilidad constante y a un físico algo limitado, Lovecraft se entregó en cuerpo y alma a la creación literaria, siendo ésta abundante y prolífica en poesía, ensayos, correspondencia y relatos –los que se incluyen en este libro-. En esta recopilación encontramos al comienzo relatos de terror y misterio principalmente en la senda de Edgar Allan Poe. Pero pronto, Lovecraft se va alejando de su querido maestro y olvidándose de ese terror ya explorado anteriormente, que tiene que ver con casa encantadas y seres misteriosos, para entrar de lleno en lo que se acuñaría como “terror cósmico”, algo mucho menos específico, más informe, lleno de criaturas demoníacas o de otros planos y dimensiones; situaciones escalofriantes y barrocas; fuerzas poderosas y desconocidas que escapan a la compresión del hombre, pero que lo aterrorizan por igual… Se impone la primera persona en todos sus relatos, la corta extensión y una frontera constantemente difuminada entre la realidad y la locura, que atrapa al lector en apenas unas páginas.
Aunque los relatos no están hermanados en un principio, Lovecraft crearía en esta época al único personaje con el que ha trabajado después y gracias al cual podemos apreciar otra vertiente de su habilidad creadora. Randolph Carter comienza sus aventuras en tono de terror desconocido en un par de relatos sin aparente conexión entre ellos. Pero pronto, en La búsqueda en sueños de la ignota Kadath, el giro hacia lo onírico es evidente, situando a su personaje como un soñador que -persiguiendo la ciudad que da nombre a una de sus primeras novelas cortas- va atravesando el mundo del sueño, poblado por increíbles criaturas benignas y malignas, multiformes y coloridas. Todavía aparecería en otro relato onírico más, La llave de plata.

Es al final de estos años –finales de 1926- donde los Mitos de Cthulhu –ni idea de su pronunciación- aparecieron por primera vez en La llamada de Cthulhu, obra básica en su obra que sería continuada por numerosos escritores de terror y de misterio. La criatura que nombra el relato es un ser informe y asqueroso que permanece enterrado fuera de la vista de los hombres, pero que tiene un culto ancestral que lo venera, esperando su regreso al mundo de los vivos y la destrucción de la raza humana tal y como la conocemos.
Por último añadir la fantástica edición de un volumen de más de 800 páginas –unos 50 relatos aproximadamente de diferente extensión- con una Introducción y notas explicativas a cargo de Juan Antonio Molina Foix.
2 comentarios:
Vale, veo que lo de ocultar el texto es posible... pero podrias haber dejado algo mas de texto no! Dos lineas! dos putas lineas!!!
Así queda como más claro... pero en el fondo es una cuestión de estilo. ¡Y son dos lineas y foto!
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