Ayer me bebí una botella de Jack con dos de mis mejores amigos.
Llegué a cas acomo pude y ha vuelto a amanecer una vez más. He descubierto que podría beberme cualquier cosa, incluso las tripas de un perro.
Menos mal que las mias son bastante duras, otro día más sin resaca.
Quizás un día de estos me deje de tonterias y me dedique en exclusiva a mi vida nocturna.

4 comentarios:
Borratxo!
Joder mostro... no hago mas que verlo y preguntarme cuanto te habrá pagado la marca por la publicidad.
Creo que me paga con una cirrosis de caballo... ya veremos...
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